SIN YODO
Una sal de alta calidad perfecta para usar en molinillo (como su nombre indica), con un tamaño de grano de entre 1 y 3 mm.
Dato curioso: sostener sal gruesa en la mano es curiosamente relajante. Su efecto antiestrés aún es objeto de debate.

La sal para molinillo JOZO se compone de granos grandes que aportan más textura a tus platos y se disuelven lentamente para crear una auténtica explosión de sabor salado. Esta sal es apta para curar carne, pescados enteros y filetes. También es ideal para combinar con hierbas en salsas y aderezos o como toque final en la mesa.
La sal para molinillo JOZO es perfecta para rellenar molinillos. La sal gruesa despliega todo su potencial al molerla sobre los platos como toque final. Úsala para sacar el máximo partido a los mejores sabores.

Esta sal se elabora comprimiendo granos finos de sal en gránulos uniformes y duros. Este proceso garantiza un tamaño y una densidad constantes, lo que la hace ideal para aplicaciones en las que la disolución controlada y la uniformidad son esenciales.



Los molinillos de sal requieren una textura específica: cristales duros pero porosos. La sal para molinillo JOZO está diseñada para proteger tu molinillo y ofrecer un sazonado de primer nivel.


Tomates de pera maduros cortados en láminas finas y cubiertos con pesto casero de albahaca, ajo, anacardos y parmesano, rematados con escamas de sal y albahaca fresca.

Gratín de patatas con boletus secos. El gratín cremoso de patatas siempre es un favorito y lo hacemos un poco más emocionante con boletus secos y queso sabroso.