La sal y la salud

El equilibrio
lo es todo.

Salt Smart te ayuda a comprender el papel de la sal, los beneficios del yodo y cómo tomar decisiones sencillas y saludables en tu vida diaria.

Por qué tu cuerpo necesita sal

La sal no es solo para dar sabor, es esencial para la vida.

Tu cuerpo utiliza la sal (cloruro de sodio) para:

  • Regular el equilibrio de líquidos
  • Favorecer el funcionamiento de los músculos y los nervios
  • Ayudar a las células a absorber nutrientes

Pero demasiada sal puede aumentar la presión arterial y forzar el corazón. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de dos gramos de sal al día.

Consejo: la mayor parte de la sal que consumimos proviene de los alimentos procesados, no de la que añadimos nosotros mismos.

Por qué tu cuerpo necesita sal

La sal no es solo para dar sabor, es esencial para la vida.

Tu cuerpo utiliza la sal (cloruro de sodio) para:

  • Regular el equilibrio de líquidos
  • Favorecer el funcionamiento de los músculos y los nervios
  • Ayudar a las células a absorber nutrientes

Pero demasiada sal puede aumentar la presión arterial y forzar el corazón. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 2 gramos de sodio al día (lo que equivale aproximadamente a una cucharadita de 5 g de sal de mesa).

Consejo: la mayor parte de la sal que consumimos proviene de los alimentos procesados, no de la que añadimos nosotros mismos.

Los beneficios del yodo

El yodo es un oligoelemento con una función importante.

  • Favorece la función tiroidea, que regula el metabolismo
  • Previene el bocio (agrandamiento de la tiroides), causado por la deficiencia de yodo
  • Esencial para el desarrollo cerebral, especialmente durante el embarazo y la primera infancia

Como el cuerpo no puede producir yodo, este debe provenir de tu dieta.

La sal yodada JOZO es una forma sencilla de asegurarte de que recibes lo suficiente, especialmente si no consumes muchos mariscos o lácteos.

Según la OMS y las autoridades sanitarias europeas, la deficiencia de yodo sigue siendo un problema de salud pública en muchos países.

La alimentación saludable empieza con productos frescos

Para controlar la sal y cuidar tu salud general, cocina productos frescos siempre que puedas. Te permite controlar lo que incluyes en tus comidas.

Aquí tienes cómo hacerlo:

  • Elige alimentos integrales: verduras, cereales, proteínas magras
  • Añade sabor con hierbas, especias, ajo, cítricos y un poco de sal en la mesa
  • Reduce el consumo de alimentos procesados como platos preparados, salsas y aperitivos salados
  • Lee las etiquetas nutricionales para entender el contenido de sal (que figura como sodio)

Consejo: utiliza sal yodada en la mesa, donde puedes medir cuánto añades, en lugar de depender de la sal oculta en los alimentos industriales.

La alimentación saludable empieza con productos frescos

Para controlar la sal y cuidar tu salud general, cocina productos frescos siempre que puedas. Te permite controlar lo que incluyes en tus comidas.

Aquí tienes cómo hacerlo:

  • Elige alimentos integrales: verduras, cereales, proteínas magras
  • Añade sabor con hierbas, especias, ajo, cítricos y un poco de sal en la mesa
  • Reduce el consumo de alimentos procesados como platos preparados, salsas y aperitivos salados
  • Lee las etiquetas nutricionales para entender el contenido de sal (que figura como sodio)

Consejo: utiliza sal yodada en la mesa, donde puedes medir cuánto añades, en lugar de depender de la sal oculta en los alimentos industriales.

Vida sana, cada día

Para controlar la sal y cuidar tu salud general, cocina productos frescos siempre que puedas.

El equilibrio de la sal no se trata solo de lo que comes. El movimiento también importa.

El ejercicio ayuda a regular los niveles de sodio a través del sudor y mantiene sanos el corazón, los músculos y la mente.

Los pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia:

  • Camina o ve en bicicleta en lugar de conducir en distancias cortas
  • Sube por las escaleras cuando puedas
  • Intenta realizar 30 minutos de actividad la mayoría de los días
  • Mantente hidratado para favorecer el equilibrio de tu cuerpo

Cuanto más activo seas, mejor podrá tu cuerpo gestionar de forma natural los niveles de sal.

Salt Smart por JOZO

Estamos aquí para ayudarte a usar la sal con confianza, aportando equilibrio, sabor y bienestar a tu vida diaria.

Al compartir conocimientos claros y fiables sobre la sal, te capacitamos para usarla de forma reflexiva y creativa. Porque cuando entiendes la sal, se convierte en algo más que un ingrediente: se convierte en una forma de sacar lo mejor de tu cocina manteniendo un estilo de vida equilibrado.

La sal y la salud

La sal, o cloruro de sodio, es un nutriente esencial; es uno de los sabores básicos que tenemos como seres humanos. Nuestro cuerpo no puede producir el sodio y el cloro que contiene la sal, pero estos componentes son esenciales para mantenerlo sano. La sal desempeña un papel vital en la regulación de muchas funciones corporales y se encuentra en los fluidos corporales que transportan oxígeno y nutrientes. El sodio también es esencial para mantener el equilibrio general de líquidos del cuerpo.

Reducción de sal

En todo el mundo se está debatiendo sobre la ingesta de sal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos consuman menos de 2 g de sodio al día (lo que equivale a una cucharadita de 5 g de sal de mesa).

El sodio es un nutriente esencial necesario para mantener el volumen plasmático, el equilibrio ácido-base, la transmisión de los impulsos nerviosos y la función celular normal. El exceso de sodio está relacionado con efectos negativos para la salud, incluido el aumento de la presión arterial. Para más información, haz clic aquí.

El sodio se encuentra de forma natural en diversos alimentos, como la leche, la carne y el marisco. Suele encontrarse en grandes cantidades en alimentos procesados como el pan, la carne procesada, los platos preparados y los aperitivos, así como en condimentos (por ejemplo, la salsa de soja y la salsa de pescado).

JOZO te recomienda utilizar la cantidad justa de sal para sacar el máximo partido a los sabores de tu comida.