

Salt Smart te ayuda a comprender el papel de la sal, los beneficios del yodo y cómo tomar decisiones sencillas y saludables en tu vida diaria.

La sal no es solo para dar sabor, es esencial para la vida.
Tu cuerpo utiliza la sal (cloruro de sodio) para:
Pero demasiada sal puede aumentar la presión arterial y forzar el corazón. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de dos gramos de sal al día.
Consejo: la mayor parte de la sal que consumimos proviene de los alimentos procesados, no de la que añadimos nosotros mismos.
La sal no es solo para dar sabor, es esencial para la vida.
Tu cuerpo utiliza la sal (cloruro de sodio) para:
Pero demasiada sal puede aumentar la presión arterial y forzar el corazón. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 2 gramos de sodio al día (lo que equivale aproximadamente a una cucharadita de 5 g de sal de mesa).
Consejo: la mayor parte de la sal que consumimos proviene de los alimentos procesados, no de la que añadimos nosotros mismos.


El yodo es un oligoelemento con una función importante.
Como el cuerpo no puede producir yodo, este debe provenir de tu dieta.
La sal yodada JOZO es una forma sencilla de asegurarte de que recibes lo suficiente, especialmente si no consumes muchos mariscos o lácteos.
Según la OMS y las autoridades sanitarias europeas, la deficiencia de yodo sigue siendo un problema de salud pública en muchos países.

Para controlar la sal y cuidar tu salud general, cocina productos frescos siempre que puedas. Te permite controlar lo que incluyes en tus comidas.
Aquí tienes cómo hacerlo:
Consejo: utiliza sal yodada en la mesa, donde puedes medir cuánto añades, en lugar de depender de la sal oculta en los alimentos industriales.
Para controlar la sal y cuidar tu salud general, cocina productos frescos siempre que puedas. Te permite controlar lo que incluyes en tus comidas.
Aquí tienes cómo hacerlo:
Consejo: utiliza sal yodada en la mesa, donde puedes medir cuánto añades, en lugar de depender de la sal oculta en los alimentos industriales.


Para controlar la sal y cuidar tu salud general, cocina productos frescos siempre que puedas.
El equilibrio de la sal no se trata solo de lo que comes. El movimiento también importa.
El ejercicio ayuda a regular los niveles de sodio a través del sudor y mantiene sanos el corazón, los músculos y la mente.
Los pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia:
Cuanto más activo seas, mejor podrá tu cuerpo gestionar de forma natural los niveles de sal.
Estamos aquí para ayudarte a usar la sal con confianza, aportando equilibrio, sabor y bienestar a tu vida diaria.
Al compartir conocimientos claros y fiables sobre la sal, te capacitamos para usarla de forma reflexiva y creativa. Porque cuando entiendes la sal, se convierte en algo más que un ingrediente: se convierte en una forma de sacar lo mejor de tu cocina manteniendo un estilo de vida equilibrado.
La sal, o cloruro de sodio, es un nutriente esencial; es uno de los sabores básicos que tenemos como seres humanos. Nuestro cuerpo no puede producir el sodio y el cloro que contiene la sal, pero estos componentes son esenciales para mantenerlo sano. La sal desempeña un papel vital en la regulación de muchas funciones corporales y se encuentra en los fluidos corporales que transportan oxígeno y nutrientes. El sodio también es esencial para mantener el equilibrio general de líquidos del cuerpo.

En todo el mundo se está debatiendo sobre la ingesta de sal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos consuman menos de 2 g de sodio al día (lo que equivale a una cucharadita de 5 g de sal de mesa).
El sodio es un nutriente esencial necesario para mantener el volumen plasmático, el equilibrio ácido-base, la transmisión de los impulsos nerviosos y la función celular normal. El exceso de sodio está relacionado con efectos negativos para la salud, incluido el aumento de la presión arterial. Para más información, haz clic aquí.
El sodio se encuentra de forma natural en diversos alimentos, como la leche, la carne y el marisco. Suele encontrarse en grandes cantidades en alimentos procesados como el pan, la carne procesada, los platos preparados y los aperitivos, así como en condimentos (por ejemplo, la salsa de soja y la salsa de pescado).
JOZO te recomienda utilizar la cantidad justa de sal para sacar el máximo partido a los sabores de tu comida.